La habitación del bebé que no es tan bebé

¡Hola chicos!

Qué alegría, que alboroto…LUNES! Vaya M….

Bueno, no pasa nada, deportividad, ya queda menos que ayer para que vuelva el finde (lo sé, está fatal vivir pensando en el finde ya, pero una, que se pasa mil horas al día en la oficina, prefiere estar de fin de semana…).

Hoy vengo a contaros lo que deberíamos haber hecho este finde y no hemos hecho: dar vueltas y más vueltas para encontrar cositas monas que nos gustaran para cambiar un poco el cuarto de Pequeño G. Queda pendiente para la próxima ocasión.

Y es que Pequeño G. se acerca peligrosamente al año de edad…y eso significa que ya no es tan bebé como a mí me gusta pensar…él gatea que se las pela por todas partes, pero no sabemos por qué siempre tiende a ir a la misma esquina del salón a jugar. Mira que es grande el salón oye, pues sólo va a esa esquina, donde además (oh, casualidad de la vida) se concentran dos de los picos más peligrosos del mueble grande… En fín, que ya que se pasa la vida en el suelo jugueteando a sus cosas, se nos ocurrió (más a mí que a Papá G.) cambiar un poco su cuarto, porque a día de hoy, no vale para nada.

El cuarto ahora mismo tiene los siguientes elementos a eliminar:

  1. Un cambiador: ya es muy mayor para cambiadores de mueble, y dicho mueble sólo me vale para guardar sus cosas del baño, el resto de cosas que hay no me valen para nada ya (creo que hay hasta compresas post-parto que me dieron en el hospital…tela). Cuando le cambie, a partir de ahora le cambiaré en el maravilloso cambiador portátil que Carmen, de Nosoyunadramamá ya elogió como se merece aquí. Así gano mucho espacio en el cuarto.
  2. Una mesa y una silla monísimas: en los orígenes las cogí prestadas de Mamá de Mamá G. para poner la lamparita de mesa y la silla cómoda para darle el pecho. ¿Qué pasó? Que las habré utilizado dos veces en total en mi vida…porque creo que le he dado el pecho en todas partes menos en su cuarto. Así es que ambos muebles serán devueltos a Mamá de Mamá G. para hacer más espacio también.
  3. Un mueble que nos regaló Tía de Mamá G. cuando amueblamos la casa. Al ser blanco lo quisimos poner en el cuarto de Pequeño G. (antes de existir el proyecto Pequeño G.) pero no nos vale para mucho porque no es muy grande, y además es estrecho, así es que no puedes almacenar muchos juguetes.

Una vez eliminados estos elementos, vamos a incorporar los siguientes:

  1. Una mesa y una silla de niño. Desde hace tiempo quería una mesa para que Pequeño G. pudiera trastear y experimentar a gusto con distintos materiales, texturas… Sí, sé que es muy pequeño, pero como no tengo intención de volver a cambiar el cuarto hasta el día en que meta una cama dentro, pues lo quería poner ya.
  2. Un mueble de almacenaje en condiciones: Pequeño G. tiene una cantidad ingente de juguetes que no hay manera de ubicar. Así es que necesitamos un mueble en condiciones, donde meter cajitas para ir colocando sus juguetes. Este mueble tiene otra importante función y es que, es abierto y las cajitas están a la vista, con sus juguetes, luego él mismo, sin nuestra ayuda, podrá sacar y recoger sus juguetes solo (olé toque Montessori que he metido aquí).
  3. Una pequeña biblioteca: los libros de Pequeño G. aún no son tantos como para llenar una biblioteca, pero poco a poco, todo se andará, y me gusta que tenga una biblioteca a la vista donde poder ver sus libros expuestos.

Pues bien, todo esto es lo que deberíamos haber hecho y no hemos conseguido hacer este fin de semana (muy mal, fatal), así es que queda pendiente! Si es que los findes son muy cortos…no da tiempo a hacer nada!!

¿Qué os parece? ¿Cómo tenéis los cuartos de vuestros pequeños?

Ánimo con el lunes, que la fuerza os acompañe!

Nos leemos pronto.

Mamá G.

8 comentarios en “La habitación del bebé que no es tan bebé

  1. Genial la idea de la mesa y silla y la estantería ya veras como se llena… Yo en cuanto volví de vacas fui derechita a Ikea porque no era ni medio normal la cantidad de libros tirados por dóquier. Ahora están todos recogiditos y a su alcance. Te sugiero que le montes un rinconcito zen de relajación con cojines y telas a modo de tienda, les encanta para leer y cuando empiece la epoca rabieta para tener un sitio donde pensar y relajarse, esto lo veo en todos los colegios de aquí y funciona! A todos los niños les encanta. Un beso

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    1. En el baño es muy buena opción! No lo había pensado! Lo que pasa es que mi baño grande está lleno de muebles con mis 50.000 potingues que no uso nunca (o casi nunca), y no estoy dispuesta a renunciar a ellos porque aún tengo la firme esperanza de retomar mis cuidados personales en algún momento, y en el pequeño no me cabe…así que seguiré adelante con mi idea del cambiador plegable!
      Gracias por pasarte! Un besito!

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  2. La mesita baja para que jueguen los nenes y una buena estantería de almacenaje es basiquísimo jaja a mí, personalmente, me gusta que estén guardados en cajas o cajones o algo porque tooodos los juguetes a la vista me agobian un poco…el cambiador si no se usa pues se recoge y se cambia al nene encima de la cama con el plegable como decís y ya está…da una paz verlo todo recogido y ordenado… jajaja Lo del rincón de relajación en plan cómodo para tirarse con una alfombra y unos cojines no lo había pensado pero me parece una buenísima idea! 🙂 Un besote!!

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